(Narra Valerie)
-Oye, chica, ¿eres Valerie?-Me insistió. No sabía que contestarle, huía, le mentía, o, ¿qué hacía? Noté como me movía el cuerpo porque me había quedado en shock.
-Eh perdona, ¿qué me has preguntado?
-Que si eres Valerie, Val, o algo así, no sé.
-¿Porqué quieres saberlo?
-Pues por darte o no una cosa, a mi me da igual tu nombre, pero tengo algo para una tal Valerie.
-Pues sí, soy yo, ¿qué tienes para mi?
-Bien, me han dado esta carta para ti.
-¿Quién?
-No puedo decirtelo, me han pagado porque te la dé y para que no te diga quien.
Me dio la carta y se fue, no me dijo nada más. ¿Qué le habían pagado? ¿Quién? Esto estaba empezando a darme miedo.. me senté en un banco y empecé a leer la carta:
"Hola Val, ¿qué tal? Por lo que veo has decidido venir, bien, me alegro, eso significa que tienes interés en saber quien soy. Bien, no lo descubrirás tan fácil. ¿Te apetece jugar? Pues juguemos. Esto se trata de ir descubriendo pistas hasta llegar a mi. No te preocupes, no será difícil. Tendrás pistas, muchas, todo será muy fácil, aunque no te aseguro que te guste el final. ¿Te apetece jugar? Bien, pues continúa andando, igual los patos del lago quieren verte, ¿no crees? ¿Qué me dices Val, jugamos?"
JUGAMOS-Dije en alto.
Leí la carta un par de veces hasta que entendí que para saber cómo llegar hasta él debería seguir sus pistas, así que me acerqué al lago donde estaban los patos y vi que, al lado de unos árboles había un sobre blanco:
"Muy bien Val, ya has conseguido la segunda pista, estás cerca, no te preocupes, ahora sólo piensa un poco. ¿Quién puedo ser? ¿Me quieres conocer? Este juego se trata de tres pistas, ya tienes la primera, ahora deberás encontrar la segunda. Piensa, ¿dónde puede esconderse la segunda pista?"
Joder, esto no es fácil. No me gustan estos misterios, me dan miedo, y encima no lo entendía, no sabía donde ir, ¿cómo encontrar la segunda pista? Seguí andando un poco y me senté debajo de un árbol a pensar donde podría estar esa pista. Había venido aquí a descubrir quien quería conocerme, y lo iba a lograr sí o sí.
Estaba sentada cuando de repente giré la cabeza y vi cómo un sobre azul sobresalía de las rendijas de un banco. Me acerqué, ¿podría ser aquello? Sí, lo era. Bien Val, vas bien.
"¿De verdad quieres seguir? Ya tienes la segunda pista, ahora no te queda nada, en la siguiente pista sabrás quien soy.. ¿O no? Quien sabe. Tú busca. Yo sólo te digo que, todos los caminos llevan a Roma. Suerte pequeña."
¿Pequeña? Vale Val, estás acojonada, ¿qué quiere decir con que todos los caminos llevan a Roma? No entiendo nada, me estoy agobiando. Joder Val, relaja, si no nunca lo vas a descubrir.
Alguien pasó por mi lado y me saludó, resultaba ser el tipo de antes, el que me dio la primera pista. Espera espera espera, Val, 'todos los caminos llevan a Roma' eso quiere decir que.. ¡CLARO! No sé como no te has dado cuenta antes.
Eché a correr dirección donde todo empezó, donde aquel hombre me dio la carta. Donde aquel mensaje me citaba. Y, efectivamente, allí había una madre con un niño pequeño. El niño se me acercó y me dijo, ¿eres Valerie? Que ricura de niño, jo. La madre me explicó que le habían pedido que me diera esa carta, que no podía decirme quien y eso, lo mismo que el primero. Le di las gracias, ella tenía la respuesta a mi pregunta.
" Val, ¿quieres seguir con esto? ¿Quieres descubrir quién soy? Bien, no más juegos, se acabó, tan sólo ve a la puerta de tu colegio, allí estaré. Piensa bien que quieres hacer, quizás no soy quien esperas, quizás no quieras conocerme. Quizás te decepciono, recuerda, todo acaba donde tú quieres dejarlo."
Iba a empezar a correr cuando mi pequeño subconsciente llamado Andrea me vino a la cabeza: 'Valerie, ten mucho cuidado, por favor, no me perdonaría nunca que te pasase algo malo.. de verdad.' Andrea estaba muy preocupada, sólo me llamaba Valerie cuando realmente era algo grave, y, aunque al principio pensé en dejarlo todo atrás, me dije: 'Val, ya has llegado hasta aquí, descubre quien es.'
Eché a correr en dirección al colegio y, cuando llegué, no pude quedarme más asombrada. ¿Qué hacia él aquí? ¿Porque me miraba con esa cara? ¿Porqué tantas molestias en llegar hasta mi? Sólo podía resolver todas mis dudas preguntándoselas a él.
-¿Porqué Harry? ¿Porqué?
No hay comentarios:
Publicar un comentario