(Narra Jorge)
Cuando me desperté no sabía que estaba pasando. ¿Dónde estaba? ¿Quiénes eran esas tres personas que estaban ahí? ¿Por qué lloraban? No podía verles con claridad, me dolían demasiado los ojos. Sentía cansancio, dolor.. y a mi alrededor sentía tristeza, pero también alegría. Como cuando de pequeños nos mandan a casa después de estar jugando toda la tarde en el parque, que no quieres irte porque te da pena, pero estás feliz porque has pasado una tarde jugando con tus amigos. Tenía ese sentimiento, el mismo. No entendía nada. Me dolía el cuerpo, la cabeza, los ojos..
-¿Qué pasa? ¿Dónde estoy? ¿Quiénes sois?-Vi sus caras, las de esas tres personas que estaban a mi lado, y entonces me empezó a doler el corazón también.
-¿Jorge? ¿Cómo que quienes somos?-Una chica alta, de pelo largo, delgada, morena y ojos marrones me miraba asombrada.
-Pues eso.. ¿Quiénes sois y por qué estáis aquí?
-Jorge, soy yo, Valerie, tu.. tu hermana..-Su mirada mostraba tristeza.
-No sé quien eres.. yo.. no te recuerdo. ¿Qué me pasa?-Al lado suyo había otra chica, un poquito más alta que ella, morena también, pero sus ojos eran azules. De sus ojos caían lágrimas, ¿quién era y por qué lloraba? ¿Y ese chico qué estaba con ellas? ¿Quién era?
El médico entró y les pidió que por favor salieran, que tenían que hacerme pruebas y demás. Así lo hicieron los tres.
(Narra Valerie)
Había despertado, mi hermano había vuelto, ¡lo sabía! Sabía que no podía irse, que se iba a quedar, pero.. ¿por qué no nos recordaba? ¿Había perdido la memoria? Joder, quería hablar ya con el médico y saber que estaba pasando. Estábamos desesperados, los tres.
-A ver chicos, como ya sabéis Jorge ha estado dos semanas inconsciente y el golpe que se ha dado en la cabeza ha sido muy fuerte. Le hemos hecho pruebas y no muestra nada raro, pero aún así parece que ha perdido la memoria. En unos días, la recuperará, eso sí, no debéis presionarle, tenéis que dejarle espacio e intentar que vaya poco a poco recordando las cosas. Estará unos días más en observación y después irá a casa, pero tendrá que venir cada dos días. Sería bueno que vuestros padres volvieran para ayudarle a que recupere antes la memoria, de todos modos, no es necesario.
-¿Pero él está bien?-Pregunté preocupada
-Sí, no tiene nada grave, el brazo se le curará en una semana más o menos, y la memoria la recuperará, pero darle tiempo, el accidente no ha sido tan grave, la ambulancia llegó a tiempo, si llega a tardar un minuto más, no hubiéramos podido hacer nada. Alguien de ahí arriba lo cuida, tiene un ángel de la guarda.
-¿Podemos pasar a verle?-Preguntó Andrea emocionada.
-Sí, pero como os he dicho, nada de presionarle, necesita tiempo.
Andrea y Harry entraron a verle y a hablar con él para ver que tal estaba. Los médicos ya le habían explicado lo que había ocurrido y parecía que estaba más tranquilo, o al menos esos nos explicaron. Yo fui a llamar a mis padres, para decirles lo que me acababan de decir, ya que desde que ocurrió, no pararon de llamarme preocupados, pero bueno, mis padres eran así, en vez de venir a verle llamaban, creo que eso era algo que no les iba a poder perdonar nunca. Y desde luego espero que no esperen que cuando Jorge recupere la memoria se lo perdone. Es su hijo, ¡deberían estar aquí! Supongo que, al menos, llamaban..
(Narra Harry)
Después de dos semanas de llantos, de tristeza, de lucha, de esperanza, de idas y venidas.. Jorge había despertado. ¿Lo malo? Había perdido la memoria, pero los médicos decían que pronto la recuperaría. Ahora nos tocaba a nosotros ayudarle, como él había hecho antes con nosotros. Ayudarle a recuperar su vida, ayudarle a recuperar a su familia, a sus amigos, su alegría.. a recuperarse él, a que todos le recuperemos. Durante estas dos semanas me había dado cuenta de lo mucho que le quiero, y eso que nunca nos lo decimos, somos tíos, y eso como que no.. Pero bueno, me había dado cuenta de que es el hermano que mis padres no me han dado, que es de mi familia, y de que por muchos años que hayan pasado, quiero seguir estando a su lado muchos años más, otros 20 por lo menos. En esas dos semanas me había prometido que si Jorge salía vivo le pediría perdón por todas las discusiones, por llevarle siempre la contraria, le daría las gracias por apoyarme aunque nunca haya estado de acuerdo, por no dejarme solo cuando más me lo merecía, por haberme apoyado con Valerie.. Cuando ocurrió el accidente me prometí que nunca le iba a perder. Para mí, desde luego, cumplir la promesa no iba a ser difícil, ahora tocaba lograr que él me recordase, a mí y a todos.
(Narra Jorge)
Estaban los tres en la habitación, conmigo, mirándome, hablándome. Para mí eran tres desconocidos, para ellos, su hermano, su novio, y su mejor amigo. Quería recordarlos, porque algo dentro de mí me decía que les quería un montón, a los tres, pero por lo visto el accidente había hecho que tuviera amnesia. Los médicos decían que seguramente en unos días volvería a recordar a todo el mundo, volvería a recordar mi vida, la que tenía antes del accidente, pero hasta entonces, para mí aquellas personas eran simplemente desconocidos. No eran mis amigos, ni mis enemigos, simplemente eran personas desconocidas que me conocían muy bien, con un recuerdo en común por el que luchar, que yo volviera a recordarlos.