2013-01-03

CAPÍTULO 17.

(Narra Andrea)
Jorge ya estaba en casa, con nosotros, se había vuelto a adaptar, y, para nuestra felicidad, ¡había recuperando la memoria! El pobre había pasado horas y horas viendo álbumes de fotos, recordando cosas, preguntándonos sobre nosotros, estudiando las fotografías.. Pobrecito, había visto más fotos en dos semanas que en sus 20 años.. Aunque le había costado, ya recordaba todo. El médico había dicho que lo habíamos hecho genial, porque sin presionarle, habíamos logrado que recordara todo, así que, su vida, mi vida nuestra vida, había vuelto a la normalidad, como antes del accidente.

(Narra Harry) 
El tiempo pasaba demasiado rápido, estábamos casi a finales de agosto, lo que significaba que el verano estaba llegando a su fin, y que dejaría de estar las 24h con Val. Sólo el pensar eso, que nos pudiéramos distanciar, que dejaríamos de vernos, y que ella pudiera conocer a otro chico en la Universidad.. No Harry, no lo pienses. Ella te quiere, aprovecha estos últimos días a su lado, como el día de su cumpleaños. Sí, exacto, era su cumpleaños, ¡sus 18! Bueno, sus 18 y los 20 de Jorge, ¡nacieron el miso día! Así, que lo  íbamos a celebrar yendo a un restaurante a las afueras de la ciudad a comer. Todos, sus padres, Ana, Amanda, Andrea, Val, Jorge y yo. Comimos, y después les dimos los regalos. Andrea, Ana y Amanda le habían comprado a Valerie un vestido, un estuche de maquillaje, y un marco con varias fotos de las cuatro, le habían encantado. Sus padres le regalaron un perrito pequeño, que llevaba queriendo uno desde que tenía   dos años, ¡casi llora al saberlo! No se lo llevaron al restaurante, sino que la enseñaron fotos, y la dijeron que ya se lo darían en unos días.  Jorge la regaló unas VANS, que la encantaban, siempre vestía con ellas, y le había hecho muchísima ilusión, y finalmente, mi regalo. La dije que eran dos partes, pero que sólo la podía dar una, que la otra parte se la daría a la noche. La primera parte era una cámara reflex, de esas que tanto quieren todas las chicas, la verdad es que ella nunca me había dicho 'regálamela' pero siempre que veía una se le caía la baba. Así que, se la regalé, y cuando la vio.. ¡no paraba de besarme! Y sus padres delante.. yo sólo quería morirme de la vergüenza. 

(Narra Jorge)
Era nuestro cumpleaños, el mío y el de mi hermana, y para ser sinceros, se habían lucido con los regalos. Bueno, los de Valerie eran perfectos, pero los míos tampoco se quedaban atrás. Mis padres nos habían regalado un perrito para los dos, y aunque lo deseábamos, eso significaba que me iba a tocar madrugar para sacarlo, porque claro, Val no se iba a levantar antes.. ¡vaga! Val me regaló a mí un álbum de fotos, ¡más fotos! Después de dos semanas viendo mil fotos, y ¡su regalo eran fotos! En el fondo me encantó el regalo, eran fotos desde que nacimos hasta ahora, a nuestros 18 y 20 años, pero al principio la dije, 'Eh, que ya he recuperado la memoria, no quiero ver más fotos' Todos se reían, incluso Val, pero sabía que iba en broma, que me encantaba ese regalo. Harry me regaló un vale que servía para hacerme un tatuaje, que lo llevaba queriendo tanto tiempo.. Y Andrea, ay mi Andrea.. me regaló una esclava con nuestra fecha, una camiseta de DC y una carta en la que me explicaba todo, nuestra historia, lo que había ido sintiendo durante las semanas del accidente, lo que sentía por mí.. como la quería, y como la iba a echar de menos cuando empezasen la universidad ella y Val.. Nunca me hubiera imaginado estar tan enamorado de alguien, y menos de ella, pero, hacer caso a Valerie, aquella noche, cuando me dijo de todo, ha sido la mejor decisión que he tomado hasta ahora.

(Narra Valerie)
Aquel día, el de mi cumpleaños, Harry me había regalado una reflex, joder, que eso es carísimo, y sé que él de dinero.. tampoco es que ande muy bien. No sé porque me ha regalado eso, ¡quiero matarlo! No, en verdad le amo, mucho, muchísimo, y todavía me quedaba saber cual era la segunda parte del regalo, que me había dicho que me lo daba aquella noche. 
Me puse el vestido que me habían regalado mis 3A, me encantaba, era un vestido precioso, negro, de tirantes, y algo cortito, pero muy muy elegante. Me sentaba bien, para que mentir, y para que yo diga eso.. Me puse unas manoletinas negras también, ya era alta como para encima ponerme tacones, además no sabía donde íbamos, y no quería arriesgarme. Me maquillé un poquito y me alisé el pelo, cogí mi americana y bajé las escaleras. Era la hora en la que habíamos quedado, y ahí estaba él, tan puntual como siempre, me sorprendía, cada día era más puntual.

-Guau.. es..est..es..
-¿est..?
-Estás guau, preciosa, no, más que eso. -Me sonrojé, no me acostumbraba a que me dijera esas cosas.
-Exagerado, ¿nos vamos?
-Claro que sí, preciosa.

Mi padre nos dijo que nos lo pasáramos bien, pero que con cuidado. Todos sabían donde íbamos, cual era mi regalo y todo. Todos menos yo. Odiaba esas cosas. Me tapó los ojos y me dijo que confiara en él. ¿Dónde íbamos? No me lo quería decir. ¡Qué nervios!

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2 comentarios:

  1. Pau Tommo.3/1/13, 7:44

    Asdfghjkl increible Lau. Adoro tu novela, te quiero <3

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  2. Yo te adoro a ti Pau, gracias amor. Te quiero mucho. <33

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