2013-04-11

Capítulo 30.


-Oye.. ¿podemos hablar?
-Sí claro, ¿de qué quieres hablar?
-Eh.. 
-Espera, mejor vamos a mi habitación y nos sentamos, que allí estaremos más tranquilos.
-Sí, mejor.

(Narra Harry)
No sabía bien que iba a decirla, mejor dicho, cómo se lo iba a decir, pero tenía claro que la diría todo lo que pienso. No quería reprocharla nada, no era mi intención, yo ahora era feliz, pero quería que supiera el daño que me había hecho, y lo mal que lo había pasado por irse de la manera en la que se fue. Necesitaba decirla todo aquello, que supiera del dolor, del sufrimiento, que se enterase de una vez por todas de lo mal que hizo las cosas.

-Siéntate, como en tu casa, ya sabes.
-Gracias Val.
-Hacía mucho que no me llamabas Val..
-También hacía mucho que no hablábamos. ¿A qué vino tu llamada después de tanto tiempo?-Agachó la cabeza, suspiró, y me contestó.
-Simplemente, necesitaba oír tu voz. 
-¿Oír mi voz? ¡¿Después de dos años?!
-Sí. Después de dos años. Harry, sé que hice las cosas mal, y no sabes cuantas veces me he arrepentido, cuantas veces he deseado volver al pasado para arreglar mi error.. no sabes cuantas veces he soñado que todo volvía a ser como antes.
-¿Cómo antes Valerie? ¿Cómo cuando? ¿Cómo cuando me decías que me querías y luego no lo tenías claro? ¿Cómo cuando me abandonaste? ¿Cómo cuando casi me quito la vida por ti? ¿Así Valerie, así?-Sus ojos se pusieron rojos, iba a romper a llorar de un momento a otro. ¿Había sido muy cruel?
-No. Como cuando éramos uno.
-Jamás hemos sido uno, si lo hubiéramos sido, no te hubieras ido.. 
-No es tan fácil Harry.. ¡Claro qué hemos sido uno! Nos hemos querido más que nadie, estoy segura de que nadie puede vivir tanto amor con tanta intensidad como lo hicimos nosotros, pero..
-Pero nada Valerie, en el amor no hay pero's que valgan. Dime, se sincera por una vez, ¿por qué te fuiste?
-¿Qué por qué me fui? ¿De verdad quieres saberlo?-Asentí con la cabeza, llevaba queriendo escuchar aquello dos años, necesitaba saberlo.-Bien, recuerdo cuando volvimos, cuando te besaste con Elena, y después me rogaste que te perdonase. No quería hacerlo, pero te quería, y te necesitaba. Créeme cuando te digo que lo fuiste todo, absolutamente todo, con cada letra de la palabra. Pero cuando querer hace daño es mejor alejarse, irse. Quizá huir no fue la mejor opción, pero con un herido ya basta, ¿no crees? ¿Para qué más? Sé que dos mitades forman uno, y tú y yo éramos uno. Fuimos uno. Pero en este caso a mi no me quedaba nada, mi corazón se había roto, había muerto en sueños y cuentos falsos.
-¿Tu corazón no me quería?
-Escúchame Harry. Deja que termine. Un 'nosotros' no puede sobrevivir con medio corazón, somos la prueba de ello. Preferí regalarte dolor momentáneo, irme, al fin y al cabo ibas a salir ileso, el tiempo se aseguraría de ello. Y mírate ahora, eres feliz, estás con Ana, y no sabes cuanto me alegro, de verdad, me encanta verte tan feliz y tan sonriente, pero siento decirte que, por muchas sonrisas que saques, ninguna es tan sincera y ninguna transmite tanta felicidad como cuando estábamos juntos.Y no sé quien soy yo para recordarte lo que fuimos, no tengo derecho a lastimarte con recuerdos que ya no son nada. 

Me quedé en silencio. La miré, miré sus ojos. Sus lágrimas recorrían su rostro. No sabía que sentía después de lo que acababa de oír. ¿Rabia? ¿Dolor? ¿Impotencia? No lo entendía, ¿por qué intentaba recordarme el pasado? ¿Qué pretendía? No sabía que contestarla, intenté escuchar lo que mi corazón y mi cabeza decían, y al final, solté lo que me salió de dentro.

-Bien. Escúchame tú a mi ahora, ¿vale? Ahora que llevo un tiempo tranquilo, siendo feliz, con Ana.-Subrayé el Ana.- Cuando empezaba a vivir en calma, ocurre algo que vuelve a perturbar mis sueños. Me llamas. Escucho tu voz. Y trastocas mis planes. Los rompes, los alborotas. Rompes mis esquemas. Y experimento todas las sensaciones que se puedan sentir en menos de un segundo. Miedo. Temor. Pánico. Miedo de que todo se repita, de volver a pasar por aquel mes.. De repetir noches llorando, de repetir todo aquello que dejé atrás el día que decidí superarlo. ¿Volver a todo aquello? No, no me lo podía permitir, y sigo sin poder permitírmelo. Valerie, te esperé, quise quitarme la vida, por ti. ¿Lo entiendes? Tú eras todo lo que necesitaba para ser feliz y de un día para otro, y sin avisar, desapareces. Después de dos años vuelves, como si nada hubiese cambiado, bueno, intentando hacer que nada ha cambiado. Y no puedes. No. No tienes derecho. Te esperé, estuve meses esperándote. Llorándote cada noche, rogándole a quien sea que esté ahí arriba que volvieras. Estuve ahí mucho tiempo, y no llegaste. Pero entonces, cuando daba todo por perdido, apareció Ana. Y ahora somos felices, soy feliz, con ella Valerie, con ella. Así que, ya rompiste mis planes en el pasado, no rompas mis planes en el presente. 

¿Aquello lo acababa de decir yo? Sí, y estaba muy orgulloso de ello.

-Tienes razón Harry. No tengo derecho a hacerte daño dos veces. Perdona, no volveré a romper tus esquemas. Vive tu presente con ella, sé feliz. Yo me voy en unos días, tranquilo, no volveré a molestarte, no volveré a llamarte. Simplemente pensé que el poco tiempo que habíamos hablado por teléfono, quizás hubieran arreglado algo, pero ya me he dado cuenta de que no. Sé feliz con Ana, que os vaya bien. Y ahora por favor, sal de mi habitación, necesito estar sola. Diles a los demás que me encuentro mal y que no voy a cenar, yo no tengo fuerzas ni para bajar.
-Adiós Valerie.

(Narra Valerie)
Quería echarme a llorar, lo necesitaba, en cuanto vi salir a Harry de mi habitación me tiré sobre la cama con la cara apoyada en la almohada, y las lágrimas salieron solas. ¿Qué ocurría? Sabía que no tenía que volver a Barcelona, era un error. Quería morirme ya, quería irme a Manchester, quería volver. No aguantaba más allí, y todavía me quedaban otros 5 días.. no, no podía sobrevivir. No podía. Tenía que irme ya. ¿Volver a repetir lo que ya hice? ¿Irme sin despedirme? Ya me daba igual las consecuencias que eso pudiera acarrear, necesitaba alejarme de todo lo que me recordase a Harry. ¿Cómo iba a aguantar allí 5 días más cuando si me esforzaba mi almohada seguía teniendo su olor? 

2013-04-04

Capítulo 29.

(Narra Valerie)
Me había pasado todo el día durmiendo, estaba agotada. Aquella mañana me despertó mi madre como en los viejos tiempos, trayéndome el desayuno a la cama. Café, tostadas con mantequilla y mermelada de fresa, y un zumo de naranja. si había algo que echaba de menos en Manchester era precisamente esto. No sabía que haría aquella mañana, ¿quizá salir a correr y dar un paseo por la ciudad? Seguro que en 2 años aquello había cambiado mucho.. 
Me levanté, bajé a la sala y ahí estaban todos, ¿pero qué hacían tan pronto ya allí?

-¡Hola renacuaja!-Andrea siempre con la misma energía.
-¿Qué hacéis aquí? 
-No te alegras de vernos, ¿o qué?
-¿Tengo que contestar?
-¡Oye!-Andrea me tiró un cojín en modo de protesta.-Venga, vístete que nos vamos.
-¿Qué nos vamos? ¿A dónde?
-¡De compras! Como en los viejos tiempos, nos vamos las 4 juntas, que creo que tenemos mucho de que hablar.-Ala, a la mierda mis planes de salir a correr.. 
-¿Qué tenemos que hablar?
-Val, llevas dos años fuera, ¡tenemos mucho de que hablar!-Ana y Amanda siempre siendo un coro.
-Tengo que ducharme y todo..
-Media hora, tienes media hora para ducharte, vestirte y estar aquí, ¡vamos!

Subí al baño corriendo para ducharme, pero me dí cuenta de que después de las compras siempre terminaba duchándome para así quitarme el sudor, porque ir con mis 3A de compras era un deporte olímpico, sudaba más que yo que sé que.. Así que opté por ducharme al volver. Me vestí y volví a bajar al salón, allí estaban las 3, esperándome con una sonrisa en la cara.
¿De qué hablaríamos? Claro que había muchas cosas que explicar, mi huida, como me las he apañado, sus vidas.. Y Harry. Sabía que tendríamos que hablar de ese tema sí o sí, pero no sabía como iba a reaccionar.
Fuimos en el coche de Andrea hasta el centro comercial y empezamos a ir a todas las tiendas, nos compramos un montón de cosas. ¡Qué ganas tenía de venir de compras por aquí! La ropa de allí es bonita, pero nada como la moda de Barna.. Me compré un par de jeans, unos botines, una chaqueta y dos sudaderas. ¡Amaba las sudaderas! Eran mi prenda favorita, mi estilo. 
Cuando terminamos de comprar, decidimos quedarnos allí a comer. Estábamos esperando a la comida, cuando empezamos a hablar de la última vez que nos fuimos de compras las cuatro juntas. Ninguna lo recordábamos, pero, sin quererlo, lo recordé. La última vez que vinimos de compras las cuatro Jorge y Harry nos dieron una sorpresa en casa, nos regalaron las entradas para el FCB-R.Madrid.. ¿era necesario recordarlo? Por lo visto mi mente pensaba que sí. 
Las tres me miraron porque vieron como agachaba la cabeza y no hablaba, me había quedado estancada en recuerdos, en preciosos recuerdos. 

-¿Y tú, Val, ¿has encontrado el amor?-Ah, ¿qué estábamos hablando de amor? Joder, no había escuchado nada de la conversación..
-¿Yo? No.. 
-Que no os mienta, que tiene allí un rubito que buff.. que os cuente que os cuente..
-¡Andrea! Que no pesada, que Niall es sólo un amigo..
-Uy uy uy uy, ¿un amigo? Ya claro, y nosotras nos lo creemos..
-Te odiaré el resto de mi vida, que lo sepas Andri.
-Sabes que no, y ahora cuéntales que pasó con ese rubito que se me cae hasta a mí la baba con él..
-Aiss.. A ver, con Niall tuve un desliz. Era la fiesta de la empresa, y estábamos un poco borrachos, no pasó nada, nos besamos, nos acostamos, y jamás hemos vuelto a hablar de eso. Es un compañero de trabajo, del que por cierto, soy jefa, así que es imposible.
-Hostia, ¿eres la jefa? Joder, sí que has llegado alto sí.. ¿Y por qué no lo intentáis? ¿Qué más da que seáis jefa y empleado? El amor llega cuando menos lo esperas.-Me dieron ganas de contestar "Ya, ¿como tú no Ana? Que con todos los tíos que existen vas a ligarte a mi ex.." aunque no sería justo, fui yo quien dejó tirado a Harry, y quiero lo mejor para los dos, así que en el fondo, me alegraba.
-Pues porque no siento nada por él Ana, es simple y claro.

Estuvimos hablando de un montón de cosas durante dos horas, hasta que nos dimos cuenta de que empezaba a anochecer y teníamos que irnos ya a casa. Las echaba de menos, mucho. 
En el coche me puse a pensar en aquella tarde, en como había conseguido no hablar de Harry, ni de lo mucho que lo sigo queriendo, ni de lo mucho que me arrepiento día tras día de haberme ido.. Era extraño, me arrepentía ahora que sabía que estaba con ella, pero hasta que no me enteré, jamás pensé en volver. 
Dejamos por el camino a Ana y Amanda, y Andrea y yo fuuimos a casa. Al llegar estaban allí Harry, Jorge y mis padres. Saludé a todos y me fui al baño para ducharme. Fui a mi habitación para ponerme el pijama y bajar a cenar, ya que todos estaban esperándome a mí. Me puse el pijama y volví al baño para secarme el pelo, pero justo en ese momento la puerta se abrió, me choqué de frente con alguien. ¿Adivináis con quién? Sí, con Harry.

-Ho..ho..hola Harry.-Val por favor, tranquila, sólo es un amigo.
-Ho..hola Valerie. No te había visto.
-Hombre, supongo, sino espero que el portazo en la cara no haya sido a posta. 
-Jajajajaj, no tranquila, y lo siento.
-No te preocupes Harry, no pasa nada.
-Oye.. ¿podemos hablar?

(Narra Harry)
No sabía muy bien si aquellas dos palabras acababan de salir de mi boca o había sido mi imaginación. ¿Podemos hablar? ¿De qué? Sí claro, ya sé de que, pero no me iba a atrever a decirla todo, a preguntarla todo, a pedirla explicaciones.. No tenía la fuerza suficiente como para decirla todo aquello.

-Sí claro, ¿de qué quieres hablar?
-Eh.. 
-Espera, mejor vamos a mi habitación y nos sentamos, que allí estaremos más tranquilos.
-Sí, mejor.